Reunionitis es el exceso de reuniones innecesarias, improductivas o mal diseñadas que acaba ocupando el tiempo que necesitamos para hacer nuestro verdadero trabajo.

No es una enfermedad.

Pero a veces lo parece.

Es esa sensación de abrir el calendario por la mañana y descubrir que está lleno de reuniones.

Una detrás de otra.

Sin tiempo para pensar.
Sin tiempo para trabajar.
Sin tiempo para decidir.

Y, en algunos casos, sin saber muy bien para qué sirve la mitad de ellas.

Eso es Reunionitis.


Tres formas de definir la Reunionitis

No existe una única definición universal del concepto. Y precisamente por eso nos gusta.

1. La definición sencilla

Reunionitis es reunirse demasiado y demasiado mal.

2. La definición empresarial

Es una disfunción organizativa que aparece cuando las reuniones dejan de ser una herramienta para colaborar, decidir o avanzar y se convierten en una parte excesiva de la jornada laboral.

3. Nuestra definición

Reunionitis es utilizar las reuniones como respuesta automática a problemas que muchas veces podrían resolverse de otra manera.

Porque una reunión debería ayudarnos a avanzar.

No debería convertirse en el trabajo.


¿De dónde viene la palabra Reunionitis?

El concepto no lo hemos inventado nosotros.

Y tampoco es nuevo.

La palabra utiliza el conocido sufijo “-itis”, utilizado para describir enfermedades o inflamaciones, aplicado de forma irónica a las reuniones.

La idea lleva décadas utilizándose para describir la tendencia de algunas organizaciones a multiplicar las reuniones y convertirlas en una actividad excesiva o improductiva. En textos sobre gestión de reuniones publicados en español ya aparece “reunionitis” como una forma de describir el exceso de reuniones y la pérdida de productividad que provoca. (SGA)

En francés, el término réunionite está recogido por la Académie française y se define como el hábito de multiplicar abusivamente las reuniones de trabajo. También se acepta la variante réunionnite. (Dictionnaire de l’Académie)

En inglés encontramos meetingitis, formado de la misma manera: meeting + itis. Su significado es, básicamente, una tendencia excesiva a organizar reuniones innecesarias. (Wiktionary)

No hay un día concreto en el que alguien dijera:

“Hoy hemos inventado la Reunionitis.”

Y probablemente eso sea lo de menos.

Porque el problema ya estaba ahí.

Y cada vez lo vemos más.


Reunionitis en diferentes idiomas

El problema es bastante internacional, lo sufre toda corporación o empresa multinacional del planeta.

Mismo concepto. Solo cambia el nombre.

🇪🇸 Reunionitis
Término utilizado en España y gran parte de Latinoamérica.

🇲🇽 Juntitis
Término especialmente utilizado en México y otros países de Centroamérica para referirse al exceso de juntas o reuniones de trabajo. (UPRESS)

🇫🇷 Réunionite / Réunionnite
El término utilizado en francés para hablar de la multiplicación excesiva de reuniones. Ambas palabras son correctas y aceptadas. (Dictionnaire de l’Académie)

🇬🇧 Meetingitis
La versión inglesa o anglosajona del concepto, donde se le añade al Meeting el sufijo “-itis” (Vitrine Linguistique)

En definitiva,… Distintas palabras. Mismo problema.


¿Cómo reconocer la Reunionitis?

Hay síntomas bastante fáciles de identificar.

📅 Un calendario lleno de reuniones

Tu jornada empieza con una reunión y termina con otra.

Y entre ellas intentas hacer el trabajo para el que realmente te pagan.

🔁 Reuniones recurrentes que nadie cuestiona

“Es la reunión semanal.”

¿Para qué?

Silencio.

Pero el martes que viene vuelve a aparecer.

⏰ Reuniones demasiado largas

Si una reunión dura una hora simplemente porque el calendario está configurado así, tenemos un problema.

👥 Demasiadas personas

Hay reuniones donde participan ocho personas para tomar una decisión que podría tomar una.

🔄 Reuniones para preparar otras reuniones

Sí.

Pasa.

Y probablemente más de lo que queremos reconocer.

📧 Reuniones que podrían ser un email

O un documento.

O un mensaje.

O simplemente una decisión.

🧠 Falta de tiempo para pensar

Este es uno de los síntomas más peligrosos.

Porque cuando todo el día estamos reunidos, desaparece el tiempo para analizar, crear, preparar, ejecutar y decidir.

🤷 Reuniones sin decisiones

Se habla.

Se debate.

Se comparte.

Se vuelve a hablar.

Y al final:

“Bueno, hacemos otra reunión y lo vemos.”


¿Quién sufre de Reunionitis?

Prácticamente cualquiera.

Pero hay algunos perfiles especialmente expuestos.

Directivos y managers.

Pasar gran parte de la jornada en reuniones puede convertirse en una señal de responsabilidad o importancia.

Cuando debería ser exactamente lo contrario:

el tiempo de un directivo también tiene un coste.

Project Managers.

Seguimientos, comités, kick-offs, workshops, reuniones de coordinación, reuniones de seguimiento de reuniones…

Equipos comerciales.

Reuniones internas, clientes, seguimiento, forecast, pipeline, coordinación.

Equipos de tecnología y producto.

Daily, planning, refinement, retrospective, steering committee, sync…

Recursos Humanos.

Porque casi cualquier proceso que implique personas acaba teniendo una reunión.

Y, por supuesto:

y cualquier profesional cuyo calendario ya no le pertenece.


¿Qué empresas tienen Reunionitis?

No es un problema exclusivo de un sector.

  • Puede aparecer en una multinacional.
  • En una startup.
  • En un banco.
  • En una consultora.
  • En una empresa tecnológica.
  • En una administración pública.
  • En una universidad.
  • En una pyme.

Pero hay algo que suele repetirse:

cuanto más compleja es una organización, más fácil es que aumente el número de reuniones.

Más equipos.

Más países.

Más funciones.

Más proyectos.

Más stakeholders.

Más necesidad de coordinación.

Y, muchas veces, una solución aparentemente sencilla:

convocar una reunión.

Hasta que el calendario explota.


El problema no son las reuniones

Esta es probablemente la idea más importante de Reunionitis.

No queremos acabar con las reuniones.

Las reuniones son necesarias.

Necesitamos reunirnos para:

  • tomar decisiones;
  • resolver problemas;
  • crear;
  • coordinar;
  • compartir información;
  • desbloquear proyectos;
  • trabajar juntos.

El problema aparece cuando la reunión se convierte en la respuesta automática para todo.

Una buena reunión puede generar muchísimo valor.

Una mala reunión puede consumir el tiempo de diez personas.

Por eso no se trata simplemente de tener menos reuniones.

Se trata de tener mejores reuniones.


¿Cómo se soluciona la Reunionitis?

No existe una vacuna mágica.

Y eliminar todas las reuniones tampoco es la solución.

La Reunionitis se combate trabajando sobre diferentes elementos:

Diagnosticar.
Entender cómo se reúne realmente una organización.

Medir.
Cuántas reuniones hay. Cuánto duran. Cuántas personas participan. Cuánto cuestan.

Analizar.
Qué reuniones aportan valor y cuáles no.

Rediseñar.
Cambiar formatos, frecuencias, participantes y duración.

Cambiar hábitos.
Aprender a cuestionar una invitación antes de aceptarla y una reunión antes de convocarla.

Medir de nuevo.
Porque si no sabemos si hemos mejorado, simplemente estamos opinando.

Y aquí empieza nuestro trabajo.


¿Qué es Reunionitis.com?

Reunionitis.com nace para visibilizar un problema que millones de profesionales experimentan cada semana y que muchas organizaciones todavía no saben cómo abordar.

No queremos simplemente hablar de reuniones.

Queremos ayudar a cambiarlas.

Por eso estamos construyendo una iniciativa alrededor de tres objetivos:

1. Visibilizar

Poner nombre al problema.

Investigar qué está pasando.

Generar conversación.

Compartir datos.

Y conseguir que cuestionar una reunión deje de parecer algo extraño.

2. Dar herramientas

Queremos que cualquier profesional pueda empezar a mejorar sus reuniones sin necesidad de contratar a nadie.

Por eso desarrollamos:

  • Calculadoras de coste de reuniones.
  • Plantillas rápidas de diagnóstico.
  • Checklists.
  • Herramientas de análisis.
  • Quick Wins.
  • Recursos para profesionales y empresas.

3. Ayudar a transformar

Para organizaciones que quieran ir más allá, estamos desarrollando una metodología propia para diagnosticar, medir y transformar la cultura de reuniones.

Porque una empresa no cambia sus reuniones simplemente porque alguien diga:

“A partir de ahora, reuniones más eficientes.”

Hay que entender cómo trabaja la organización.

  • Medir.
  • Analizar.
  • Cambiar.
  • Y volver a medir.


Nuestro objetivo

Queremos conseguir algo bastante sencillo de decir y bastante difícil de conseguir:

  • menos reuniones inútiles.
  • menos reuniones improductivas.
  • menos reuniones por inercia.

y más:

  • tiempo para trabajar.
  • tiempo para pensar.
  • tiempo para decidir.
  • tiempo para crear.

Porque la productividad no consiste en llenar el calendario.

Consiste en conseguir que el tiempo que tenemos genere valor.


¿Tienes Reunionitis?

Probablemente no necesites un diagnóstico médico.

Solo necesitas mirar tu calendario.

¿Cuántas reuniones tienes esta semana?

¿Cuántas son realmente necesarias?

¿Cuántas terminarán con una decisión?

Y la pregunta más incómoda:

¿Cuántas de ellas podrían no existir?

Empieza por ahí.

  • Descubre nuestros Quick Wins →
  • Calcula cuánto cuestan tus reuniones →
  • Conoce nuestro método →

Y si quieres saber cómo está realmente la cultura de reuniones de tu organización, empieza por medirla.